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ASANA II: Shoelace

ASANA II: Shoelace (desovillando el lazo)


El Yin Yoga propone una práctica sencilla y que a la vez puede resultar muy desafiante. Yo lo pude comprobar desde mi primer contacto sobre la colchoneta. Teniendo en cuenta que cada cuerpo es diferente, en mi caso una de las posturas más desafiantes es Shoelace, que puede traducirse como "El lazo" o "el cordón de zapato".


Imagina a tu cuerpo compuesto por una compleja red de tejidos conectivos profundos que entretejen, recubren y conectan las partes más concretas de nuestro cuerpo como los músculos, órganos y huesos.

Esta "red" de tejido se llama fascia, y el estado de salud de la fascia, está relacionado directamente con nuestra capacidad para el movimiento, el rango de movilidad, estabilidad articular y salud postural.



Este Yin asana a nivel personal es la que mejor me expuso e ilustró este concepto de interrelación de la red de fascia en todo el cuerpo, ya que si logro concentrarme en las sensaciones corporales, puedo percibir el estrés moderado generado, partiendo de mi cadera derecha (que es la más bloqueada) transmitiendo a través de la espalda hacia el lado opuesto de mi cuerpo, llegando a mi hombro izquierdo y a veces hasta la mandíbula.


EL ÁREA DE LAS CADERAS suele ser asiento de muchas tensiones acumuladas, desde físicas hasta emocionales. Las emociones están muy vinculadas con el movimiento. Reprimimos sentimientos restringiendo el movimiento, y por el contrario, el movimiento y el estímulo aplicado a estos tejidos profundos es capaz de liberar la represión emocional que causa la tensión crónica, desenredando el ovillo energético permitiendo su flujo más armónico en nuestro cuerpo/mente.


Shoelace estimula profundamente las caderas generando su flexión, rotación externa y aducción; además de toda la columna vertebral, si la plegamos hacia adelante.

Esta postura es particularmente exigente en personas con caderas tensionadas y al mismo tiempo, esto la convierte en una de las Yin asanas más convenientes para trabajar el área pélvica y glúteos, mejorando el rango de apertura de caderas, además permite descomprimir y relajar la región sacrolumbar de la columna.




Vamos a la práctica!


Armado: Un método es comenzar sentándose sobre los talones, deslizarse sobre uno de los glúteos y llevar el pie opuesto por encima hacia su cadera opuesta. Un segundo enfoque es comenzar sentándose con las piernas cruzadas y luego acomodar un pie debajo del muslo opuesto y el otro pie por encima hacia su cadera opuesta. Un enfoque más arriesgado (para las rodillas) es comenzar arrodillándose a cuatro patas, luego colocando una rodilla detrás de la otra y sentándose entre los talones.



Desarmado:

Inclínate hacia atrás para liberar las caderas y las rodillas, extiende lentamente las piernas.




Variantes y Props (fotos a continuación):


Si tus caderas están rígidas y la rotación externa de la cadera se encuentra limitada, puede generarse dolor tanto en caderas como en rodillas, en ese caso puedes sentarte sobre algo elevado, un bloque, bolster o almohadón alto, para que las rodillas estén por debajo de las caderas, aliviando su flexión. Otra opción en este caso, es mantener la rodilla elevada ayudado con algún soporte, como un bloque. Si la rodilla inferior genera dolor, coloca debajo de ella una manta o hace la postura con la pierna inferior extendida (half shoelace). Y si hay dolor en la rodilla de arriba, coloca una almohadilla o manta por debajo.

Si realizás la variante flexionando el torso hacia adelante, lo recomendable es usar un bloque o sostén para la cabeza, podés apoyarlo sobre tu rodilla de arriba o por delante, en el suelo.


Contraindicaciones:

Ante cualquier dolor de rodilla que no se alivie con el uso de props y variaciones descritas antes, evitá la postura. Ante cualquier trastorno de la espalda baja, o hernia discal, tener la precaución de no redondear mucho la espalda al realizar la flexión de columna, o evitarla directamente. Embarazadas no deberían realizar la flexión hacia adelante luego del primer trimestre.



Tiempo de permanencia: 3 a 5 minutos de cada lado.



Beneficios energéticos: A través de sensaciones en la parte externa de caderas se estimulan meridianos de Vesícula biliar, y por percepciones en la región interna del muslo y la ingle son estimulados meridianos de Hígado y Riñón. Si sumamos la flexión del torso hacia adelante las líneas de Vejiga son estimuladas.

Recordá ingresar paulatinamente en la postura, ya va haber tiempo (y bastante) para profundizar. Esta postura sigue siendo desafiante, y la vez mi favorita.




Un abrazo y buena práctica!




Germán

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